jueves, 7 de mayo de 2026

"Porqué nunca voy a detener a la lluvia quejándome"

 ..."hay gente que se queja porque llueve. No podría haber nada más absurdo. La lluvia es hermosa por que te trastueca los planes. Y por esto mismo la sequia es tan jodida: es muy bravo que nunca se altere lo que tenés planificado."

-Fabian Polosecki-


Al igual que el sol, las estaciones, el pasado glacial y el futuro maleable, la lluvia es una queja moderna. Adán, antes de la llegada de Eva, se habrá preguntado del porqué el cielo lloraba de vez en cuando sin saber su origen. Después de Eva, quizás, ya no habrán existido esas formulaciones innecesarias. Juntos, no tenían porque esconderse de ese milagro. 

Lennon no entendía por que las personas se vivían quejándose de la lluvia y Borges ya aclaraba que la lluvia "es una cosa que sin duda sucede en el pasado" , por eso de alguna manera nos vivimos escondiendo en los momentos que el viento empieza a cambiar de idioma o el ambiente cuando nos esta adelantando algo, como decía Gustavo Cerati [ "el aire está cargado de suspenso". ]. 

Quizás debamos entender, apoyándonos en un fatalismo poético, que la lluvia (donde todas sus gotas mojan) sucede en todo el mundo. No podemos escaparnos de ella y debemos aceptarla al igual que hacemos el trato todos los días con las estaciones, con la muerte, con la luna, con el sol. Con el peso de cada una de sus gotas.

La lluvia ya se nos ha adelantado; existe antes que nosotros y primero que la muerte.



Lista de canciones de "Porqué nunca voy a detener la lluvia quejándome":


"Las gotas de lluvia siguen cayendo sobre mi cabeza" - BJ Thomas

"La gota en el ojo"- Sumo

"Pudo ser"- Cerati/Melero

"Protección" - Ataque masivo

"Abierto una sola vez" - Jeff Buckley

"Jinetes en la tormenta" - The Doors

"Tormenta meteorológica" - Ataque masivo

"Frágil" - Sting

"Agua en Buenos Aires"- Divididos

"Lluvia" - The Beatles

"Lluvia en el campo" - Pink Floyd

"Y te extraño" - Sade

"Garua" - Alberto Podesta


















miércoles, 30 de julio de 2025

No disponibles

En los primeros dos años que Gustavo Cerati estuvo en coma circulaba por Messenger (MSN) un chiste sobre su estado de salud del momento -si, se hacían chistes, y no tenia nada que ver con los actuales benevolentes adjetivos cargados de simbolismos que el argentino tiene y ama con sus muertos- donde se decía: "Que esté en línea no quiere decir que esté disponible".

¿Acaso no es eso lo que está pasando hace ya bastantes años en nuestra comunicación? ¿No estamos ya sumidos en un estado de coma -en linea- pero nunca disponibles?

Ya hace mucho tiempo que la legitimización terminó siendo digital y ya no real: si fuimos a algún lado de importancia para nosotros y lo visitamos no basta ya con contarlo. La oralidad ha perdido su rumbo hace tiempo por que debe anclarse a la fuerza en este océano de digitalidad.

¿Después de todo no es eso lo que anhelamos: terminar de preguntarle cosas a un otro? ¿En realidad no queremos escuchar solamente una voz? Entonces, ¿en que nos diferencia, por ejemplo, esta critica a la otra, en donde la superioridad musical a la hora de calificar géneros como el reggaetón (un emisor que solamente le brinda palabras a un receptor donde este último escucha y no responde) nos pone en un escalón más arriba en cuanto a algún tipo de buen o mal gusto? El que escucha, en definitiva, está siendo hablado por un otro que, lejos de la musicalidad, solamente es un hablante.

Mas allá de que este sea solo un ejemplo en lo musical, la voz - y su mensaje receptivo- se está desplazando hacia algo que es el eco de una voz real, ¿Que significa sino, a fin de cuentas, el terminar buscando las mismas respuestas, donde lo único que desea el hombre desde que obtuvo la conciencia es saberse y tener el poder de explicarse el por que de sí mismo?

Las nuevas tecnologías a partir de la primera década de este siglo XXI pueden ser una herramienta más para tratar de entender lo inaudito de la existencia -y puedo ser comprensivamente odioso con el signo de mis tiempos-, pero creo de una manera casi inocente que la oralidad tiene (y debe) poder justificarse en la mayoría de los casos con su presencia. 





jueves, 22 de mayo de 2025

Psico-shots para iniciados

 




"Así también la lengua es un miembro pequeño, 
y sin embargo, se jacta de grandes cosas. 
Mirad, ¡qué gran bosque se incendia con tan 
pequeño fuego!"  

Santiago 3:5


Hace ya unos años, increíblemente, una gran parte del psicoanálisis que está teniendo alto alcance en las redes se convirtió (el sentido común de esta era post-moderna, post-verdad y post del post) o en no poder dejar de arrastrarse, por un lado, o terminar con mensajes ofuscados para generar asuntos conmovedores por el otro.

Gabriel García Márquez decía que el ultimo oficio que le quedaba a las universidades por robar es el de las prostitutas ya que el anteúltimo que quedaba, el del periodismo hecho en los bares, fue cooptado. 

El Dr. Chinaski trajo de la manera más inteligente el cómo invertir el discurso del psicoanálisis en una pornografía indirecta acorde a este siglo XXI: sensualizar(se) y sexualizarlo cada vez que trata de dar con alguna chance a los conceptos tan abordados y teorizados de uno de los pensamientos más determinantes que dieron inicio al siglo XX.

Lo más terrible es que no es una perversión inocente, sino algo sistematizado en la sensualidad del discurso; gozar(se) frente y para otros a la hora de abordar cada tema, cada oración, cada hipótesis. En cada una de sus frases las vocales finales las termina estirando de una manera para nada inocente, poniendo su pechito peludo en primer plano con su camisa un poquitín abierta dándonos siempre su paisaje más soñado; la psico-sensualidad programada. Como un replicante a lo Blade Runner, pero que en este caso los esclavos del placer para su antojo narcisista siempre terminaran siendo sus oyentes.

¿O acaso pensaron que la pintura que tiene en su despacho con Freud imitando la famosa pose sensual de Leo Matiolli (rosa en mano y camisa entreabierta sudando) tan característica del bailantero es una casualidad? Puso a Freud porque, claro, sino se hubiese puesto a el mismo. Aunque eso no hace falta… ¿Quién necesita hoy una foto cuando el mismo ya está construyendo su nicho psico-sensual (¡usando y abusando del psicoanálisis como excusa, pero claro!) en cada stream donde aparece.

No pretendo hacer purismo académico(en un punto también termina siendo detestable),pero empezar a prostituir de una manera muy indirecta otra carrera académica (quizás una de las pocas que quedaban en el último clavo sobre un ataúd pensante de este siglo) en donde el sujeto al que debe tenerse como protagonista inicial del sufrimiento por el cual acude a esta rama, es al que se termina dejando en segundo plano, para que este personaje pueda explayarse en su goce de vocales finales estiradas,  musicalidad impostada, vestimenta acorde a lo que predica y unos fanáticos en la materia calcados y llevados hacia un tecno-psicoanálisis en donde, para su suerte, todo termina encajando.

Seguimos, todavía, dando por hecho desde nuestros preceptos de una "pureza" universitaria, que no pueden haber intenciones de manipulación y que el discurso sea llevado a donde cada profesional desee. Aunque realmente nada impide que esa posición de poder de los profesionales de la salud les de la libertad de hacerlo. Sobre todo en los tiempos que corren, la tentación se há convertido en una legalidad latente. La búsqueda de fieles sin iglesia es la característica de este tipo de personajes. 

Esto, incluso, hace que relegemos en ponerle un manto de elegancia hasta en la mirada repetitiva, siempre manchada con el lente de la nostalgia (usada por sus entrevistados, a mi gusto ya de una manera grotesca) y la melancolía de Rolon hoy parecen mucho más noble e inocente al lado de este producto fruto de los tiempos que corren.

Las instituciones que trabajan con una mirada psicoanalítica pero respetando al sujeto ( y sus subjetividades), donde al mismo tiempo el paciente debe ser lo más importante, es algo que Chinaski debería prestarle algo de atención,  lejos del ojo de la cámara donde el trabajo subterráneo no tiene nada que ver con decir frases de otros constantemente  aludiendo a la curiosa (pero para nada oculta) forma en donde siempre resalta la figura del padre en cuanto al discurso que brinda, pero que (oh, casualidad) jamás toma la palabra como suya en función de sus propias ideas y que pueda darlas para que la conozcamos. ¿Llamativo no?

El psicoanálisis que pregona Chinaski es un shot rápido de psico-goces altaneros; como quien vuelve a tomar de una manera patética a los 50 años esas bebidas de la juventud pretendiendo los mismos resultados: Queriendo respuestas rápidas de 10 minutos a procesos que, sin mencionar lo doloroso que esto puede resultar para el paciente e incluso con algo de suerte de la mano, pueden llevar años.

Y tampoco nos olvidemos como vende su vino, llamado de una manera casi masturbatoria: EL psicoanalista.Ya ni siquiera pudo haber puesto UN psicoanalista. No. El, es EL psicoanalista en donde todos beberemos de su “brebaje íntimo” (y acá pueden poner las interpretaciones que más les divierta hacer).

Hoy nada es inocente. Pero prefiero quedarme con un agudo comentario de un usuario en uno de sus tantos reels que pudo captar, al menos en parte, lo que en realidad quería a fin de cuentas este nuevo personaje del psicoanálisis del momento para ser admirado en cada lugar: “Ningún músico quiere ser jamás psicoanalista….siempre es al revés.”

Le aconsejaría a Chinaski que, dado el tiempo y los espacios que le dan siempre, pueda usar su pornografía sensual del discurso en el arte en vez del ámbito de salud donde se maneja. De hecho, tenemos ejemplos notorios en el arte donde sensualizar algo no es pecado.

Pero claro. Me olvidaba de lo más importante que, ya hace muchos años, lo había dicho Alejandro Dolina: El amor, al igual que el arte, simplemente sucede… o no

lunes, 10 de febrero de 2025

Acá, allá y en el presente

(Esto es una recopilación de algunas experiencias propias, junto a otras que me fueron contadas por personas años atrás )


Acá: Se vuelve a levantar muy temprano para poder viajar e ir a estudiar. No lo hacia desde hace años. Va con su tía que justo hace el mismo trayecto, pero la realidad es que siente (y percibe falsamente) que está solo. Le pregunta si le da un alfajor para amainar al estomago en el viaje. Le vuelven las mismas viejas ganas de vomitar en un viaje largo donde el trayecto se convierte en la vieja pesadilla que pensó jamás volver a vivir. Se vuelve a sentir en la pobreza como antes. Ramos mejía no tiene nada nuevo para el, ni siquiera su estación. Mira venir el tren con la gente esperando como espartanos para subir y lo único que desea es tirarse debajo de el. Pero nunca lo haría: sabe que sus hermanos, sobrinos, padres y amigos lo aman. La situación no lo vale. Bocina del tren. Ruido. Mucho ruido. No tienen derecho a presenciar un cadaver todo destruido. Solo son pensamientos. Se da cuenta que el subte allá en capital es lo mismo que el tren acá: un duplicado ganado pero (quizás) vestidos de una manera distinta. Eso lo consuela. Pero solo por minutos. Igualmente debe subir rápido , sea cual sea el lugar donde despierte. 

Piensa. Solo piensa. Seria mejor una ingesta masiva de medicación para al menos dejar un cuerpo. Tampoco. Nada. Tampoco tienen por que pasar eso sus allegados. Ya que, como le han dicho hace poco, esto también pasara. ¿Esto también pasara? 

Recuerda a Eduardo, un viejo amigo que arreglaba laser de Play Station, donde afirmaba que a veces las consolas se esfuerzan mucho por leer los discos. Que era como mirar a una cuadra de distancia una vela encendida: uno puede reconocerla, pero la vista se termina lastimando. Piensa en su esperanza del presente y como se asemeja a esa misma vela mientras se ceba un mate en el tren. Le viene a la mente cuando criticaba en el pasado silenciosamente a los que hacían lo mismo en el colectivo. Que no entendía por que debían desayunar algo justo ahí. La frase antigua de su madre conversa en los vagones: "A veces el hambre tiene cara de hereje..." 

Allá: De repente, en un momento de lectura en el tren, lo golpea una imagen que en su mente está por existir en un futuro cercano. Su ex pareja entrando en cualquier ámbito que el capitalismo le provee conociendo(y la reconozca) cualquier hombre. En una reunión. En una fiesta. En el trabajo...en el trabajo...el trabajo...el trabajo. 

Recuerda ese texto donde Fisher aclara que "...nadie ve la totalidad del sistema capitalista (la forma en el que el trabajo, las relaciones sexuales y las mercancías se entremezclan), nadie lo ve mas claro que la persona excluida del trabajo...". Hace su pequeña lista de cosas positivas, la misma que le dio su psicólogo, sus familiares, sus amigos. Esa misma que hace Woddy Allen acostado en su sillón en Manhattan cuando pierde a su amor. Debería grabarselo al igual que hizo ese personaje. Debería. Pero el personaje tenía un trabajo. 

Presente: Vuelve al aula y se siente un extranjero. Alguien que esta falsificando su presencia en el ámbito académico, sin una autorización incluso simbólica. Llega tarde y eso lo hace sentir aun mas extraño. Siente que jamás debería haber vuelto, que sus años perdidos incluso ya han pasado. Lo toma una ilusoria indiferencia de sus compañeros que no es tal. Es como la raíz cuadrada de una desesperanza: tarde para volver a estudiar, tarde para volver a empezar...pero siempre temprano para terminar con todo. Un todo. El todo donde todo cuadra. Para el, ahora la totalidad debe tener un sentido. Quiere escapar del salón. No puede hacerlo. Aparecen nuevamente las ganas de vomitar. Pero, ¿por que? Si ya no está viajando. No hay respuesta. Quizas no hay nada que responder. Quizas solo se deba vomitar de una buena vez. 

jueves, 22 de agosto de 2024

El obrero y la (A)rrastrada

 


Uno de los avisos que más me llamaron la atención respecto a ese “sentir cultural” en el último tiempo es el del “ruso” Verea trabajando en una herrería por un lado y la que va cargando unos equipos con la cabeza agachada por el otro con el pañuelo de la A de anarquía, comunicándonos con una manera simbólica los nuevos shows de Iron Maiden en nuestro país de este año. (1)

El mensaje no pudo ser tan claro en los avisos; primero un obrero, que hoy, es inexistente en los lugares más subterráneos como color cultural, y la anarquía (o los vestigios de lo que quiere imponer como mensaje de “resistencia”) que va arrastrando y siendo el mismo cómplice invisible, trabajando para el capital más empoderado en nuestros tiempos respecto a movimientos culturales del pastiche: el recuerdo de lo que una vez fuimos, pero más sabios. Tampoco podía faltar en el spot la “pulserita especial” que lo hacía participe de algo exclusivo solo por el simple de hecho de estar ahí: El ruso y su resistencia Vip.

Es como si el mensaje fuese el mismo que pregonaban los tangueros hace 40 años atrás; donde el paso del tiempo, sumado a una cultura musical que está desapareciendo y mezclado con la sabiduría de la edad dieran un coctel perfecto para una cultura “sabia” que todo lo sabe y todo lo resiste.

Borges comentaba que él era “un defensor de las causas perdidas”, pero a diferencia del rock, el tango, por ejemplo, (y muchísimas de sus figuras emblemáticas como amateurs) terminaron en el completo olvido estando, en su tiempo, tanto en el anonimato económico como en el mainstream, donde rara vez los nuevos avances tecnológicos de su momento como la TV le daban un lugar. Siempre terminaban relegados a horarios marginales en los últimos 30 años o directamente pasaban al olvido.  Este “ultimo rock” que nos queda, tan regurgitado y en “packaging” cada vez más “Macdonalizados”, se rehúsa a ponerse el último clavo de su ataúd cultural. Pero que este empecinado de una manera tan infantil y de “hombría pre-estudiada” de su movimiento no es el problema (y ese mensaje no puede ser otra cosa que seguir vendiéndonos resistencia),  pero da un poco de estupor ver a una persona de casi 70 años mirando a cámara de frente con un mensaje anárquico en su frente cuando se está arrastrando, usando como premisa ( y esto se ve claramente en el segundo spot) que se tienen que usar las ultimas fuerzas incluso para dar el mensaje, aun cuando el negocio nos lo pida, sin importar la edad ni que sigas usando las mismas botas negras y fálicas de un macho argentino metalero promedio.  Y que mejor idea utilizando al “último mártir de la resistencia” de los años 90 como el ruso Verea.

Más allá de esto, pero siguiendo la misma línea del movimiento, Alberto Zamarbide, creador junto a Ricardo Iorio en V8 del movimiento heavy metal en nuestro país fue más crudo en el mensaje, en una entrevista para Rolling Stone (1) del 3 abril aclara:

"Iorio lo señalaba siempre. La gente en las villas no escucha rock, escucha cumbia u otros estilos. Y a ellos les importa un bledo que cantes. Hoy ya no funciona como en los ochenta. Latinoamérica quedó, desgraciadamente, te diría, en un nivel de pauperismo y favelizada. El heavy metal y el punk de los 80 no era un tipo asa, al contrario. Cuando podía, zafaba de la villa y laburaba, se la bancaba (…) Reina la ignorancia y al tipo que hoy una poesía le va a dejar algo profundo y reflexivo para el debate, no es la mayoría de la gente. La mayoría está idiotizada. Hubo una ingeniera social para que que la gente no piense. Hasta ahora van ganando. En un sentido, nuestra lucha fue un fracaso. Fijate lo que vino en estos últimos años, personas que apuestan a los 70, a toda una historia muy triste. El punk y el heavy fueron géneros que abrieron brecha a las trompadas. Y nos tocó ganar la calle que hoy perdimos. Ese es otro fracaso del rockero. Hoy la calle a perdimos". 

Es llamativo como Zamarbide aclara de manera firme que la lucha se perdió hace tiempo y sobre todo en las calles, pero ese "hoy ya no funciona como en los ochenta" no tiene que pasarnos desapercibido y debemos prestarle mucha atención, ya que no solo confirma directamente que fracasaron como mensaje, sino que hay un modus operandi en la cual la cultura de nuestro 2024 no puede para nada apoyarse ya en viejas formas de resistencias sociales y culturales. 

Entonces, ¿a qué grupo le está hablando Verea con su clásico tono de "resistencia" en los avisos? ¿A que tipo de obrero? ¿Al que trabaja todo el día en la herrería para comprar la entrada de mas de 60.000 pesos y vuelve a su hogar escuchando heavy metal? Digo, por que ese rango etario quiero creer que hoy tienen entre 45y 60 años. En muchos casos, jubilados incluso. Pretendo creer desde mi inocencia que Verea debe estar al tanto de ese rango al cual sigue hablándoles hasta el día de hoy. ¿O acaso, en realidad, sin que se de cuenta, va dirigido a los nuevos "meta-selfies" de 40 para abajo?

Podemos intuir, quizás, la hipótesis de que hay algo que no cuadra en los avisos, manteniéndonos en las declaraciones de Zamarbide, quien fue uno de los creadores del movimiento cultural y musical del heavy metal en Argentina sentenciando que "hoy la calle la perdimos", tal vez el "ruso" Verea debería poder cambiar el mensaje de una buena vez para que la verdadera resistencia no sea mostrando el mismo pastiche ochentoso y noventero del obrero laburante ni de una anarquía arrastrada dando sus últimos pasos. ¿Será, entonces, que ya hace años deben dar otro tipo de mensaje cierto tipo de comunicadores? Zamarbide, aun así, insiste y en la misma nota incluso va como un poco mas allá: 

"Hoy lo nuestro es como una carta abierta, un mensaje en una botella."

Automáticamente me empiezo a preguntar si ese mensaje de "resistencia" en realidad tiene que ver con un resistir que nos dan sin importar los costos. De alguna manera el capital cultural lo vió hace rato y nos dijo "ustedes van a resistir...si...pero lo que sea". Y esto, no es lo mismo que una "resistencia cultural y social" donde nos podamos imponer a ciertas medidas para que seamos, tal vez, un poco menos sometidos.

(1) (Spot 1) https://www.youtube.com/watch?v=v5dqcJxJdT4

(Spot 2) https://www.youtube.com/watch?v=ce4r7Vst0P0

(2) https://es.rollingstone.com/arg-beto-zamarbide-en-los-80-el-punk-y-el-heavy-fueron-generos-que-abrieron-brecha-a-las-trompadas-pero-fracasamos-porque-hoy-perdimos-la-calle/



sábado, 11 de mayo de 2024

Babilonia (1993-2020)

 



"Como todos los hombres de Babilonia, he sido procónsul; como todos, esclavo; también he conocido la omnipotencia, el oprobio, las cárceles (…)

Ahora, lejos de Babilonia y de sus queridas costumbres, pienso con algún asombro en la lotería y en las conjeturas blasfemas que en el crepúsculo murmuran los hombres velados"

Jorge Luis Borges, La lotería de Babilonia


La necesidad de documentar la naturaleza efímera y transitoria de la ciudad es cada vez mas urgente, en tanto el proceso de cercamiento y privatización continua creciendo. El "espacio" se transforma en la mercancía dominante. Puedes escuchar estos lugares desérticos, sentir los zarcillos deslizarse por las cavernas abandonadas, los bunkers ruinosos y las terrazas estropeadas. Estas son las zonas liminares donde la escena de las fiestas (…) una vez ilumino las desoladas franjas de pantanos y urbanizaciones industriales. Siempre anhelando el tiempo que nos alude.

Laura Oldfield Ford, Savage Messiah


El animo dominante es de restauración y reacción, pero se refiere a si mismo en términos de modernización, y denomina su tarea divisoria y excluyente regeneración. La lucha por el espacio es también la lucha por el tiempo y por quien lo controla. Si resistes a la modernización neoliberal (así nos dicen) te relegas al pasado.

Una vez que esos espacios se cierran, prácticamente toda la energía de la ciudad esta puesta en pagar las hipotecas o los alquileres. Ya no hay tiempo para experimentar, para viajar sin realmente saber adonde vas a terminar. Tus metas y tus objetivos tienen que ser declarados por anticipado. El "tiempo libre" se transforma en convalecencia. Te vuelcas hacia lo que te da seguridad, lo que mas te distrae de la jornada laboral: las canciones viejas y familiares ( o lo que suena como ellas). 

El tiempo fugitivo, las tardes perdidas, las conversaciones que se dilatan y expanden como humo, las caminatas sin una dirección particular que continúan durante horas, las fiestas libres en viejos espacios industriales, que todavía reverberan muchos días después. El movimiento entre el anonimato y el encuentro puede ser muy rápido en la ciudad. Rápidamente, te encuentras en la calle y entras en el espacio vital de alguien. A veces es mas fácil hablar con personas a las que no conoces. Hay intimidades breves antes de que volvamos a mezclarnos en la multitud, pero la ciudad tiene sus propios sistemas para recordar: un bloque de departamentos o una calle a la que no las prestado atención por mucho tiempo te recordaran a las personas que solo te encontraste una vez, hace muchos años. ¿Alguna vez las veras nuevamente?  

Mark Fisher, introducción para Savage Messiah de Laura Oldfield Ford en Los fantasmas de mi vida


¿Es posible hacer un  llamado a los fantasmas de la nostalgia que van a ir multiplicándose en cada palabra cuando -cualquier persona- empiece a evocar recuerdos de su niñez? En cada punto, cada coma,cada canción,escrito,pintura,llanto,risa,están infectadas por lo inevitable del paso tiempo. 

En definitiva: sobre la consciencia de la muerte.

Las plegarias infantiles para tratar de recuperar lo ya perdido están en cada punto y coma que hacemos en la vida. Si uno escarba un poco en cada ser humano, podrá reconocer pequeños destellos de ese puer aeternus en cada rubro donde se maneja. Siempre y cuando ame lo que esté haciendo, claro. 

Pero conmoverse, recuperar, jugar ¿O acaso no es esa la función secreta del arte después de todo? 

"Si,el mundo es el mejor de los lugares

Para un montón de cosas

Hacer la escena divertida

Y hacer la escena del amor

Y hacer la escena triste

Y cantar canciones bajas y tener inspiraciones

Y pasear mirando todo

Oliendo flores

Y derribando estatuas

Y hasta pensando

Y besando gente 

Haciendo niños y usando pantalones

Y ondeando sombreros

En picnics

En medio del verano y generalmente seguir viviendo

Si, si...

Pero justo en medio de todo esto

Viene el sonriente funebrero..."

Por supuesto. Solo es una pequeña licencia que nos damos en la tesis de nuestra memoria para acallar el inevitable ruido adulto que ya nos aconteció. Vale la pena aclararlo. No solo para los que quieran entrar a este carrusel de testimonios invisibles,una biblioteca desordenada de recuerdos,sino también para los que deseen no hacerlo. 

Pero no se asusten,solo son unos minutos en el paraíso,después regresaremos a la pesadilla cotidiana: 

1996: "Pero yo me escapaba por la ventana del miedo; bajaba corriendo por las laderas de las aventuras, recorría el bosque del peligro hasta llegar al arroyo, donde me calmaba y le preguntaba a las aguas cual era la verdad...."

Acudo a todos y cada uno de los que han estado en Babilonia: jugadores expertos, amateurs, los que escapaban de los otros regímenes carcelarios "del afuera" como los colegio y el hogar (en ese momento eran de un igual sentimiento, solo se diferenciaban los guardia cárceles y sus llaves), los que solo estaban de paso, los que eran meros espectadores al ver jugar a los otros (a los suyos), pero que con su presencia hacían el bullicio invisible y acompañante ahí dentro, donde estábamos menos solos (es que los menos , ahí, nos sentíamos un poco mas en una relación ficticia pero consensuada sin saberlo de un cariño acampado).

También hago un llamado a los que ya no están. A esos fantasmas que formaron y siguen formando ese y todos los lugares que su existencia parcial o fija dieron el presente con su vida, hoy ausentes.

2024:  ¿Cuándo llegaron los presagios del futuro? ¿Cuándo dejamos de ser las panteras acechantes que antes éramos para convertirnos en esta jaula de palabras que hoy somos? ¿Dónde esta el ciego que conducía esa calle donde hoy nunca hay  nadie? ¿Dónde esta el mago que le robaba el culo a los rayos para iluminar el bosque donde jugaban nuestros niños? ¡¿Dónde están?! 

Un amigo hace poco dijo que extrañaba la sensación de entrar a un local de arcades y escuchar "todos los ruidos que hacían a uno solo". Quizás podamos hacer un ensamble con la obra de Cortázar en la que todos los fuegos (¿juegos?) eran el fuego. Escuchar una melodía (des) ordenada en el caos me hace pensar automáticamente en ese concepto sobre el jazz: una improvisación en la hay un orden. 

Nuestro propio orden del cosmos vs. el caos y su improvisación ordenada. 

Una distorsión geométrica de la vida. 

A esos que eran triunfantes en su derrotas, a esos (como decía Leonard Cohen) perdedores hermosos; que se elevaron arrodillándose, conquistaron entregándose y ganaron renunciando.

Es inevitable no extrañarlos a todos.

"...y le preguntaba a las aguas cual era la verdad... y el agua me respondía: No hay verdad."